En estos tiempos modernos en donde la Iglesia de Cristo a perdido preponderancia y protagonismo en un mundo dominado por el materialismo, hedonismo y falso espiritualismo, manifestado en el sincretismo, es imperante que los integrantes de la misma, llevados por un llamamiento de amor, fe, obediencia y esperanza, puedan tomar iniciativa en el servicio del ministerio que Dios por medio de su Hijo Jesucristo ha constituido, expuesto claramente en las Sagradas Escrituras, declarada a través del libro del Evangelio de San Mateo, en su capítulo veintiocho, versículos diecinueve al veinte (a), cuando nos dice: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”; dando prioridad de esta manera, al reconocimiento del galardón prometido por medio de la sujeción y fidelidad a Su Palabra, expresada a través de Su Voluntad, y revelada por medio de Su Espíritu Santo, declarando la herencia espiritual celestial del futuro glorioso que se espera.
Por lo tanto, es necesario que como hijos de Dios, podamos llevar adelante la “Gran Comisión” que nos fue encomendada, a fin de preparar la venida de nuestro Rey Glorioso, Señor de los cielos y de la tierra, ofreciéndole en tributo como sacrificio de adoración, los frutos de nuestro labor y dedicación en la tarea por la cual hemos sido escogido desde antes de la fundación del mundo, como lo menciona La Biblia, nuestro manual y guía, que es La Palabra de Dios, en el Libro de Efesios capítulo uno, versículo tres al catorce.
Haciendo honor a los deseos y consejo de Aquel que es conocido como El Omnisciente Soberano, debemos tomar y utilizar todas las herramientas que se ponen a nuestra disposición para alcanzar el objetivo anhelado, que es la salvación de las almas y predicación del evangelio, empleando los recursos que el mismo mundo nos ofrece y que utiliza para realizar su propio fin.
Es por eso, que se pone en marcha este proyecto, que busca no solo complementar los diseños establecidos por aquellos precursores de la fe cristiana dignos de honra, sino también llenar el vacío existente en áreas pocos exploradas y explotadas, deseando transponer los límites que la creación bajo maldición desea imponer a los escogidos en luz que están en el servicio, y buscan alcanzar el propósito constituido por su encargo en la consecución de los planes por Dios establecidos.
Por lo tanto, le invitamos a formar parte de este proyecto, sumándose, colaborando y compartiendo, para que juntos podamos llevar adelante la gran comisión que Cristo nos encomendó.